La oscuridad reinaba en aquel lugar, no se oía nada más que mis
jadeos y mi respiración irregular; corría sin rumbo fijo por lo que parecía un
laberinto de concreto, habían pasajes demasiado estrechos por los que me
costaba pasar, pero solo había una opción seguir hacia adelante; detuve mi
andar al encontrarme en una calle con escasa luz, las casas más cercanas tenían
un aspecto deplorable, pareciera que estaban a punto de caerse, unas pisadas acercándose
hicieron que no pensara en nada más que en esconderme, corrí dentro de una casa
y cerré la puerta tras mío, la luz de una linterna se veía a través de las
ventanas tapadas apenas con cortinas apolilladas, me gire nerviosa al ver que
quien manipulaba la linterna se acercaba necesitaba encontrar un lugar seguro,
mi vista se fijó en la planta superior de aquella casa, sin pensarlo dos veces subí
a toda velocidad y me encerré en la habitación más alejada de las gradas,
normalice mi respiración al cerrar la puerta y asegurarla, cerré los ojos con
fuerza convenciéndome a mí misma que estaba a salvo en aquella habitación, comencé
a revisar la habitación y me quede paralizada al encontrar en el suelo un dije
hecho de madera con la forma de un corazón mal tallado, era mi dije él me lo había
obsequiado en mi cumpleaños.
Esta era la misma habitación, no la había visto en años pero la
recordaba perfectamente; el suelo de madera ahora podrida, las viejas cortinas
con manchas de sangre y suciedad, las dos camas ubicadas cada una en un extremo
de la habitación y en medio de ellas la ventana; esa ventana por la cual un día
me despedí de él y hoy he vuelto al mismo lugar donde todo comenzó, el viejo
orfanato el que ahora está abandonado. Una serie de recuerdos vinieron a mi
mente y sin poder evitarlo unas lágrimas cayeron por mis mejillas, sentía un vacío
al estar aquí sin él. Cuando había pasado más de 5 años aquí junto a él.
Un grito se escucha afuera
me acerco a la ventana y logro ver la luz de la linterna que se mueve
por las calles oscuras de aquel vecindario olvidado; retrocedo cuando la
linterna alumbra la ventana por la cual estoy observando, me escondo tras las
cortinas mientras veo que aquella luz blanquecina aun alumbra la ventana y los
pasos se logran oír con total claridad, alguien ha dejado de correr y se ha
detenido justo al frente; trato de moverme pero no consigo que mis pies se
muevan, estoy paralizada a un lado de la ventana viendo como la luz se mueve de
un lado a otro hasta que por fin se apaga.
Me asomo por la ventana con mucha cautela hay dos siluetas en la
calle, parece que forcejean entre sí; nadie apago la linterna esta aun esta
prendida rodando por la calle, haciendo que las siluetas sean un poco más
reconocibles; una más alta y corpulenta que la otra parece que tiene todo bajo
control, hasta que la otra persona saca lo que parece ser un arma y sin
pensarlo dos veces dispara tres veces y derriba a su adversario; me quedo
perpleja al oír el disparo e inmediatamente me oculto de nuevo, trato de
regularizar mi respiración al igual que me animo mentalmente para ver por la
ventada, cuando me asomo y trato de ver solo una silueta se hace reconocible y
esta tirada en la calle, cubro mi boca y con mi mano intentando no hacer ningún
ruido al ver que lo ha matado, pero no puedo aguantar y un ronco gemido de
dolor sale de mi garganta, como si yo conociera a la persona muerta y me
doliera haberla perdido, la linterna nuevamente vuelve a iluminar la ventana es
la otra persona y aún tiene el arma en la mano, se acerca sonriendo hacia mí,
no logro moverme soy presa del miedo y solo logro reconocer que es una mujer la
que me apunta el sonido del disparo es lo único que oigo cuando todo se torna
negro y poco a poco voy perdiendo la conciencia